viernes, 25 de marzo de 2016
Ven
Duermo diciendo tu nombre, despierto buscando tu cuerpo; como, respiro y bailo tu nombre, por qué entonces no puedes ver que por ti mi amor es enorme...
Arterial
Siempre has estado de lleno en mi corazón y este bombea sangre a todo mi cuerpo... imagínate entonces si no estás en todo mi ser....
jueves, 24 de marzo de 2016
Ente
Desperté a las 4am, callé mis pensamientos y me forzé a dormir. Abrí los ojos a las 6:30 ya no pude dormir, prendí la tv, noticias de terrorismo, me sentí mal de sentirme mal mientras otras personas están pasandola peor, pero los dolores son diferentes en cada ser.
Volví a tomar café, desayuné; la mañana y parte de la tarde se me fué en limpiar cada rincòn del patio, jardín, banqueta y ventanas (puede que pases) la perrita me acompañaba contemplativa.
No tengo hambre pero hize de comer, alisté lo q queda de cuerpo y salí a pagar cosas del hogar. Caminé, dejé reposar el carro y desenpolvarme " ¡ánimo guapo!" Gritaron de un carro a lo lejos, no sé qué me dió más pena, el piropo o la obviedad de mi tristeza. Deberes listos, no quiero estar en casa pero tampoco fuera (no te encuentro), que bueno vivir cerca del mar.
Caminé, me ofrecí a ayudar a bajar un carrito de comida de un pick up, me sentí bien por un momento. Recorrí el malecón hasta el final, leí un poco (me forzé a concentrarme) aún no quiero regresar pero el sol arde; fuí por una nieve, tamarindo con tequila, anduve lentamente, compré comida para la perra por lo menos sé que me espera con locura (literal).
Escribí, tenía ganas de contar mi día.Llegué a casa... ¿A qué hr regresas para cenar?.... (Ojalá regreses)
Volví a tomar café, desayuné; la mañana y parte de la tarde se me fué en limpiar cada rincòn del patio, jardín, banqueta y ventanas (puede que pases) la perrita me acompañaba contemplativa.
No tengo hambre pero hize de comer, alisté lo q queda de cuerpo y salí a pagar cosas del hogar. Caminé, dejé reposar el carro y desenpolvarme " ¡ánimo guapo!" Gritaron de un carro a lo lejos, no sé qué me dió más pena, el piropo o la obviedad de mi tristeza. Deberes listos, no quiero estar en casa pero tampoco fuera (no te encuentro), que bueno vivir cerca del mar.
Caminé, me ofrecí a ayudar a bajar un carrito de comida de un pick up, me sentí bien por un momento. Recorrí el malecón hasta el final, leí un poco (me forzé a concentrarme) aún no quiero regresar pero el sol arde; fuí por una nieve, tamarindo con tequila, anduve lentamente, compré comida para la perra por lo menos sé que me espera con locura (literal).
Escribí, tenía ganas de contar mi día.Llegué a casa... ¿A qué hr regresas para cenar?.... (Ojalá regreses)
sábado, 12 de marzo de 2016
Te para dos
Ni sacándome el corazón del alma entenderías cuánto te amo, te pienso, te extraño,
te veo en todas las cosas, te escucho antes de despertar, espero,deseo, anhelo, te.
miércoles, 9 de marzo de 2016
Espectro
El cuerpo extraña, la piel extraña, la boca extraña, el sexo extraña, los oídos y brazos extrañan. La piel, las manos, la boca, la voz, un indicio de una segunda vida en la vida.
Los días entre el rosado y frío mármol congelan mis pasos. Abrazo la almohada fuertemente buscando tus brazos, tu boca, tu mirada, saboreando las partículas del último beso antes de dormir. Te extraño a morir.
Los días entre el rosado y frío mármol congelan mis pasos. Abrazo la almohada fuertemente buscando tus brazos, tu boca, tu mirada, saboreando las partículas del último beso antes de dormir. Te extraño a morir.
lunes, 7 de marzo de 2016
Daisy
Entró a la casa, corriendo, resbalándose alegremente, casi como si sonriera. Se detuvo de pronto. Se sentó a mirarme, se levantó y vino quietamente hacia mi, me observaba desde abajo, como si supiera, sintiera, de pronto puso su patita en mi pié, lloré. Así que recibió de regalo un corto paseo por el parque y yo algo para distraer las ansias. No hay luna, intentaré dormir.
Nada
Llueve. Goteras en la casa, en mis ojos.
Ahora el clima se burla de mi, viento que resuena murmurando su risa en las paredes frías.
Tic tac, espero, espero, deseo; ya no quiero café, es amargo.
martes, 1 de marzo de 2016
Así las letras
Dejé de escribir no hace mucho tiempo, lo grave es que lo hice a un lado por placer. Motivos (pretextos, excusas o como lo inventemos) hay varios, unos válidos y otros estúpidos. Me he seccionado en pedacitos dejándolos regados al andar y entre ellos iban mis letras, y es que son ellas; tenía miedo de esas letras porque son las voces de aquellas partes de mi ser, físico, emocional, espiritual, lo más puro.
Sí, si soy puro y sí soy perfecto, esa idea que nos han forzado/enseñado a creer que no somos perfectos, la rechazo. Todos somos luz, energía, todos venimos del mismo universo y este es hermosamente perfecto ¿Por qué yo no? ¿Por qué tu no? Errores, equivocaciones, desgracias, por supuesto que las realizamos y no por maldad, simplemente es falta de educación, conciencia, fe, abrazos, oídos... pero sobre todo amor.
Dejé de escribir (y de otras tantas cosas) por miedo y estará latente, no sé cuánto tiempo, pero soy conciente de el; por lo que lo recibo en tinta negra y lo depuro en letra molde.
jueves, 25 de febrero de 2016
Reevolución
Hace unos años, literalmente, dejé en sequía este blog. Cada nuevo año me decía "volveré a las letras" claro está, no pasaba así. ¿Por qué este si? por el simple hecho que es el inicio de un nuevo todo, nueva década vital (cumplí treinta hermosos y sexys años), mi visión personal y vital ha cambiado para bien y asi, miles de respuestas, pero comenzando de a poco, por lo que más me gusta fluir, las letras.
Bienvenidos pues lectores/as a este mi mundo, en donde me desnudo sin miedo ni prejuicios. Soñemos, entrenemos los ojos y el cerebro; hay que leer más, escribir más, amar más...vivir.
Piedad para ellas
Ensayo sobre la obra de Camille Paglia "Nacimiento del ojo occidental"
“¿Quién les dio la verdad absoluta? Nada hay absoluto.
Todo se cambia, todo se mueve, todo revoluciona, todo
vuela y va."
-Frida Kahlo
Hace un
año recorrí las calles de ciudades y países del viejo mundo, y como dice el
dicho “todos los caminos llegan a Roma”, en efecto, mis pasos terminaron en la cittá eterna. Desde que tengo uso del
conocimiento, siempre he tenido esa inquietud casi obsesiva por poder conocer
qué, quiénes, cuándo, cómo del todo; y mientras transitaba aquellos senderos
romanos, todas esas preguntas me atacaban con más fuerza: ¿Qué había bajo la
tierra que pisaba? ¿Quiénes han amado, sufrido, caminado por aquí? ¿Cuándo
habrán encontrado esa pieza? ¿Cómo habrán ideado para construir ese monumento?
en fin, un universo infinito de cuestionamientos.
Cuando
llegué a las puertas del Vaticano, aquella pequeña ciudad llena de riquezas en
un mundo tan pobre, debo confesar que fue tal el impacto de esa enorme y
hermosa construcción, que creo cumplió su cometido al hacerme sentir pequeño e insignificante.
Lloré. Las lágrimas que contuve eran el resultado de una explosión emocional,
no religiosa, más bien apreciativa. Contemplar aquel hermoso arte milenario,
sentir mis pies en esa construcción por donde han transitado millones de almas
a lo largo de la vida y sobre todo, la sensación de impotencia ante tal despilfarre.
Era
tanto el asombro que no presté atención del alboroto que había a mi lado
derecho, las manos que salían de una masa corpórea llena de cámaras, celulares,
gente arrodillada, en fin, un tumulto frente a una obra de arte llamada “La
pietá” de Miguel Ángel.
“Afligida, oprimida por
sus pesados ropajes, María admira la sensual belleza del hijo que ella ha
creado” (Paglia, p. 99)
Tras el
grueso cristal, frente a toda esa gente enardecida, reposaba infinita aquella
pieza de mármol que tanto ha fascinado a la humanidad, una madre virginal en el
punto más álgido de su vida, con el hijo moribundo, semi desnudo en sus brazos
y aquella mirada indescifrable. Será imposible conocer los pensamientos e
inspiraciones del artista para crear dicha pieza, es obvio que es el resultado
de un encargo papal, pero fuera de terceras personas, siempre se encuentra
impregnado un poco de nosotros en nuestras acciones, pensamientos, ideas etc.,
por lo que es absurdo no creer que detrás del frío mármol existe algo más que
la simple visión del artista.
¿Podría
ser acaso que sin todas esas mujeres que fueron númenes para pintores,
escultores, escritores, etc. existiera una Mona Lisa, una Venus de Milo y más
aún, la enigmática Venus de Willendorf? La mujer es pues, foco principal de
creaciones. Paglia muestra en sus letras a una mujer fuerte, tenáz y hasta
cierto punto, resentida hacia la idea de la
masculinidad como fuente de todo.
Retomando
a la Virgen María, Camille deja ver su postura ante tal obra de arte al hacer hincapié
cuando menciona que fue ella (María) quien creó a Jesús, no le da crédito a
un espíritu santo ni a ningún dios. Sin embargo, viéndolo de un punto totalmente
frío, ¿no es acaso una idea feminista que una mujer haya tenido un hijo sin la
ayuda de un hombre?
Existe
una película “La Pontífice” que le da vida a un mito, en donde una mujer se
hace pasar por hombre y termina siendo papa de Roma, podría entonces haber
miles de historias que comenzaron con la voz de una mujer pero fueron suprimidas
por la mano de un hombre, en este caso, por obra de dios.
Dentro
de las esculturas greco romanas, la mayoría de las mujeres son esculpidas con
cuerpos delgados, con curvas, belleza afinada en el rostro, algunas sin brazos,
la belleza estética de la mujer aún sigue manejándose por estándares que otros (masculino) manejan. Del lado
de los hombres, los cuerpos son perfectos, musculosos, altos, de cabellos
rizados, en fin, el ideal de belleza pura, dioses. Si todos siguiéramos ese
estándar de belleza al pie de la letra, ¿habría discriminación, cánones de la
estética corporal, feminismo y machismo?
En dónde o de dónde nace el machismo sería como querer conocer el origen
del todo, la historia nos ha mostrado lo bajo que puede caer el ser humano por
querer demostrar que su (nuestro) punto
de vista es el correcto, que esa idea, creencia o sentimiento tiene que ser así
porque alguien en algún momento nos dijo o enseñó que así era. Olvidamos
entonces que tenemos el poder del cuestionamiento, nos da miedo preguntarnos y
sobre todo, tememos el encontrar una respuesta y que el cuadrado en el que
habitamos se rompa.
Hace un año recorrí el viejo mundo y comprendí lo poco que hemos avanzado
en tan largo tiempo, esa idea de que un solo hombre gobierne el mundo terrenal
y espiritual canaliza erróneamente el poder que tienen los sexos, a la par, se
lo dejamos todo a un dios invisible, olvidamos que arriba de nosotros está el cielo, que
contiene nubes y en esas nubes hay gases y de ese cielo viene el universo, y en
el universo los soles, galaxias, y en los planetas microorganismos que viven, y
fuera de los planetas estrellas que fueron planetas y agujeros negros con un
sinfín de posibles respuestas desconocidas y en esas posibilidades se encierra
lo único que a veces olvidamos…. vivir.
Minotauro
Eres pecado envuelto en
fuego, tentación que baila en mi piel, me quemas, enciendes cada poro.
Eres pasión
desenfrenada,en el silencio de nuestras miradas te grito besos sofocados.
Eres el recuerdo de un
minotauro en mi cama, bestia de mis pasiones, vorágine carnal entre
las sábanas blancas de un cuarto azul.
Fuiste, eres y serás el
fuego eterno de mi corazón.
Una hojeada personal de "El llano en llamas" de Juan Rulfo
“Daba gusto mirar aquella larga fila de hombres cruzando el Llano Grande otra vez, como en los tiempos buenos….Hubo un tiempo que así fue. Y ahora parecía volver.”
La primera vez que leí esta obra fue en la
preparatoria, si bien la lectura ha sido desde siempre un gusto, una pasión, en
esa época de mi vida mi mente y mi cuerpo no coexistían. Leí, recuerdo, las
primeras páginas, era una tarea del taller de lectura y redacción, no pude; no
entendía ni pretendía entender el contexto que manejaba el autor. Fin.
La segunda vez que lo leí fue en la
universidad, con un poco más de conciencia lectora me pareció un muy buen
cuento de realismo ficción, una lucha de pueblos buscando ganar un pedazo de
tierra, de nuevo lectura superficial.
Esta vez pude (creo) comprender el gran
contexto histórico que maneja Rulfo, una narración de un personaje que nos
lleva por los caminos quebrados que dejó una revolución que pretendía cambiar
al país, promesas de tierras despojadas de cabecillas políticos. La historia es
un reflejo de lo que el autor tal vez sentía, esa nostalgia, la desilusión, la
falta de esperanza… derrota.
Al principio fríamente creí que podría ser la
narración de un corrido, algún personaje del narco convertido en literatura,
después de una pequeña investigación, supe que el texto había sido escrito
alrededor de los años 50’s y nos llevaba a la época de los 1900’s
aproximadamente, la Revolución. Por lo que el viaje de los personajes se nota
lento, pesado, es un ir y venir de recuerdos, de días que pasan sin que pase
nada, monotonía existencial.
Los personajes son totalmente
revolucionarios, una clara lucha de ellos contra el poder, las letras nos
llevan a sensaciones de soledad, miedos, de lucha interna y externa, de climas
secos, faltos de vida, de siembra, una violencia en su totalidad. La vorágine
de círculos viciosos con el mismo fin, muerte, se respira ella en el aire, en
la tierra, grietas, saqueo de poblados, robo de mujeres, agricultores sin
semillas.
La imagen de un tren nos remonta a un
contexto histórico, posiblemente el más fuerte en el texto, si bien el
ferrocarril llegó a México aprox. en 1837 su fuerza fue con Porfirio Díaz quien
una vez en el poder, tuvo que lidiar con los ecos que dejó la guerra de la
independencia, pues aún existían grupos armados en distintos pueblos, como
estos personajes que describe la historia los cuales se establecían en las
orillas de los pasos de las vías de comunicación, específicamente los trenes y
los saqueaban robando, asesinando o simplemente descarrilando.
“Pero Pedro Zamora le picó la cresta al
gobierno con el descarrilamiento del tren de Sayula.” La clara imagen de
rebelarse contras las nuevas normas, el decirles cómo y de qué vivir, la
historia de siempre.
Finalmente se separan, caminos diferentes,
tal vez una derrota no por cobardía ni por falta de apoyo, simplemente ya la
tierra no era de nadie ni para nadie, la tierra ya no era de quién la
trabajaba, sino de quien la podía comprar.
Contemporáneo
Llegué corriendo, el tráfico justamente hoy estaba
caótico. Rutinariamente preparo mi cuerpo antes de comenzar cualquier ejercicio
físico, hoy había decidido mientras manejaba que me iba a permitir cambiar el
hábito, sorpresivamente la vida (y el congestionamiento vial) conspiró también.
El piso estaba helado, nunca he sido fanático de bailar,
tomar o dar clase con calcetines, me gusta lo clásico, la rebeldía de los pies
desnudos para conectarse con la tierra. Me puse calcetines, confieso que es más
cómodo y los movimientos pueden ser mejor ejecutados. Puesto que llegué tarde,
los espacios disponibles en el salón estaban reducidos, así que me senté en ese
frío suelo en el extremo derecho (o izquierdo, según como te ubiques en el
espacio), junto a la gran ventana. Por cierto, soy bailarín, es raro cuando te
preguntan a qué te dedicas, “bailo” y sus caras son de asombro, una divertida
sorpresa, como si fuera lo más curioso del mundo, nunca he encajado en los
cuadrados de las expectativas sociales.
Tenía dieciocho años cuando conocía la danza, estaba en
la Universidad, asistí al taller artístico que ofrecían y me topé con un salón
como este, amplio, con su respectivo espejo, unas barras en la pared y una
ventana; ipso facto me enamoré de la danza.
Hoy me sentí como ese día, la clase la da precisamente un
maestro que fue maestro de mi primera maestra, círculos ricamente viciosos. Mi
reducido espacio (somos veintitantos alumno/as) era más que suficiente para
realizar los ejercicios que se nos enseñaban, una clase con variedad de
movimientos que me permiten conocer las distintas posibilidades con las que
puedo trabajar mi cuerpo, el espacio, los ritmos, una conexión de emociones,
sentimientos, la conciencia de mí.
Es una hora
aproximada de compartir la alegría de vivir, nuestro guía nos lleva por
ejercicios corporales que nos reta a dar más física y mental a lo que estamos
acostumbrados, romper con esas limitaciones de “no puedo” o “no debes”, para
convertirlas en giros, caídas y movimientos repletos de posibilidades.
Existe un elemento que se llama suspensión el cual consiste en ese justo momento de continuar con
un movimiento, lo visualizo como un suspiro, un instante, una pequeña
fotografía. Trabajamos pues seguido con la suspensión, con ese instante
mencionado que nos permite sentir y comprender por qué danzamos, cómo es que
nuestro cuerpo, esta máquina hermosamente creada se mueve, existe.
Hoy llegué corriendo, pero terminé bailando.
Wassily Kandisnky, de lo espiritual en el arte.
(Págs. leídas 7-55, resumen de 7 a
28.)
No es cuestionado el interés del autor por mostrar o
podría decir, tratar de explicar el qué y cómo del arte en distintas ramas como
la música, pintura, ciencia (porque también la ha considerado como arte) etc.
La primera pregunta que saltó mi atención fue ¿a qué
vamos? , nunca nadie (creo) se ha cuestionado fríamente el ¿para qué?
O ¿por qué vamos a un museo/exposición/ teatro, etc.? Realmente
deberíamos plantearnos el porqué de nuestra curiosidad artística, si vamos a
ver, por ejemplo, una exposición fotográfica, es ir a mirar (no observar
realmente) imágenes e identificarnos con lo que un ojo vio, o vamos a ver
exposiciones de pintura por querer ver la posible
imagen de una realidad vista por otro ojo. Es decir, la diferencia entre una
fotografía y una pintura, ¿en dónde radica? ¿En la forma de creación? Y
entonces, ¿por qué le damos más renombre a asistir a una exposición de pintura?
Considero que tenemos impuesta la idea de que logramos un estatus social al
asistir, podemos decirnos artistas o miembros de una comunidad artística solo
por asistir.
El autor menciona una “mirada con ojos fríos”, ahí es
donde realmente debemos observar sin tomar en cuenta influencias y/o prejuicios,
realmente apreciar/admirar esa creación por el simple hecho de disfrutar, no
juzgar. Llegamos a caer en un ambiente, como el autor escribe “artistas que
crean sin entusiasmo”, en este caso, nos convertimos en espectadores que
admiran sin entusiasmo, estar solo por estar, como el artista crea arte solo
por “estar” y no por “ser”.
Cuando esto llega a suceder, caemos en la “perdición”,
con el mero significado de la palabra, nos perdemos. Wassily dice “cuando la
religión, ciencia y moral se van, comienza la vista hacía uno mismo” me
pregunto pues, ¿por qué necesitamos que todo se pierda para regresar a nuestro
centro? Creo que cuando nos vemos desnudos de toda explicación, admiración,
etc., es cuando recordamos que somos o podemos ser sin necesidad de tanto ni
tantos, es decir, poder soltarnos de muchos ideales impuestos y comenzar por
crear propios que se adapten a nuestras verdaderas necesidades, no las que
creemos tener.
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